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Teorías sobre la población

La población del territorio tamaulipeco está relacionado, en primer término, con la teoría general de que América se pobló con grupos que emigraron desde el Continente Asiático, hace aproximadamente 50000 años antes de nuestra era.

Tales grupos descendieron poco a poco por el Continente Americano hasta poblarlo en su totalidad. Sus costumbres de vida fueron transformándose de manera lenta, de hecho es en el territorio del México actual donde ocurre un cambio trascendental: el descubrimiento del maíz. Además, el cambio de flora y fauna que fueron determinantes para desarrollar la vida nómada o para influir en los asentamientos, tal es el caso de las poblaciones coloniales. Tamaulipas se pobló fundamentalmente con dos tipos de grupos humanos: por una parte la región septentrional es ocupada por conjuntos nómadas, la frontera de tales naciones, como las llama Alejandro Prieto, fue el Trópico de Cáncer; y por otro lado, los desarrollados hacia el sur de ésta línea cultural divisoria que fueron grupos sedentarios de tipo mesoamericano. Se dice que éstos últimos indígenas llegaron al territorio mexicano alrededor del año 713 de la era cristiana. Alejandro Prieto, importante historiador tamaulipeco, señala que una numerosa nación llamada Nahoa apareció en las aguas del Golfo de México abordo de embarcaciones rudimentarias provenientes del norte del continente. Llegaron al Pánuco, atravesaron el territorio hacia el sur y en un lugar conocido como los Llanos de Apam y las riberas del río Atoyac, se establecieron. Hay alguna confusión en la procedencia de estos Nahoas con respecto al nombre verdadero del antiguo reino de donde vinieron, pues ya se le nombra en la historia Chicomostoc, Amaquemecan ó Culhuacán antiguo; sin que nadie pueda asegurar si estos nombres se refieren a una sola nación primitiva del Norte ó a tres distintas.

A pesar de que esta opinión sobre las tribus Nahoas es la más generalizada, se opina por algunos que los Huastecos no pertenecieron a la nación Nahoa, sino a la familia maya ó yucateca, basados en la analogía que se ha encontrado en los idiomas de estas dos tribus.
Sin embargo, todas ellas reconocían por jefe supremo a un personaje que suponían se llamó Quetzalcóatl, a quien los Nahoas llegaron a divinizar y adorar, debido a su gran sabiduría y virtudes.

Estas tribus, a la llegada al país, encontraron en él una raza de hombres de asombrosa estatura llamados Quinamés, con los cuales se relacionaron viviendo en paz con ellos durante largo tiempo, hasta que los Quinamés quisieron ejercer con los Nahoas tiranía y despotismo, y entonces fueron exterminados por éstos.

Quedaron los Nahoas después de estos sucesos, dueños de la comarca del Anáhuac, hasta que en el año de 713 apareció en el país una nación llamada Tolteca, que venía de las regiones del Norte de California, de una ciudad llamada de Huehuetlapallan.

Esta nación se mezcló con las tribus Nahoas, Olmecas y Xicalancas; pero la tribu de los Huastecos rompió esta alianza, y por el año de 1050 se separó de los toltecas y se alejó hacia el Norte, poblando las gargantas de las montañas hasta las orillas del Pánuco.

Existe otra teoría de la población de Tamaulipas, propuestas por el investigador Gabriel Saldívar y Silva en su libro Los Indios de Tamaulipas. El historiador señala que los grupos humanos que prosperaron en éste territorio eran descendientes de la corriente oriental del grupo de Paleamerindios que poblaron el continente. Agrega que tal corriente tuvo influencias de la occidental a través de Nuevo México, Coahuila y Texas.

El se refiere propiamente a los pobladores nómadas que vivían de la caza y de la pesca. Estos grupos temporalmente establecidos en la zona norte del estado, por su misma forma de vida dejaron pocos rastros de su existencia, si acaso algunos dardos de pedernal y sílex, que con el arco y algunos otros objetos de piedra pulida, madera y hueso, debieron ser sus únicos utensilios, así como el perro, único animal doméstico que les acompañaba.

Después de la aparición de la agricultura, surge la cerámica que tenía por objeto la creación de utensilios que servían como recipiente para la conservación y cocción de los alimentos. Se registra luego un avance en la producción agrícola con el inicio del cultivo del frijol, el chile, etc; y se empiezan a construir las chozas para el refugio humano, el depósito de las semillas y guarda de los utensilios. Se da también una evolución en la confección del vestido, los que al principio eran de pieles, luego fueron de fibras vegetales, labradas o tejidas.

Antes de la conquista Tamaulipas fue poblado por grupos heterogéneos desarrollándose independientes unos de otros y haciéndose la guerra muy continuamente, por lo que no puede afirmarse que existiera una cultura a la que se de una denominación que comprenda a todos. Ni aún en lingüística, su relación ancestral es diferente en cada caso, unos se identifican con los grupos de Coahuila y Texas, mientras que otros, los del Sur se emparientan con grupos del altiplano mexicano.

Envueltos en discordias nacidas propiamente de la falta de comunicación, los indios de Tamaulipas son encontrados por los frailes españoles que inician una conquista a mediados del siglo XVI con la llegada de Fray Andrés de Olmos a la región sur del Estado. A principios del siguiente siglo incursionan otros religiosos en la zona suroeste iniciando una obra de formación de misiones que serían los sitios donde se congregarían a los indios para catequizarlos. De ahí se desprenderían las villas y posteriormente las ciudades que hoy habitamos.